Sea cual sea nuestra edad o condición social, todos necesitamos sentir el contacto físico de los demás, percibir la ternura y la atención del contacto humano para saber que no estamos solos. Somos seres perceptivos; sin el calor del contacto humano careceríamos de una de las formas más importantes y vitales de comunicarnos de dar y recibir.

En el dolor o en la angustia todas las culturas aprecian el efecto calmante, reconfortante y curativo del contacto.

La vida moderna nos impone un ritmo veloz e intenso, lo cual tiene consecuencias en nuestra salud, apareciendo así muchas dolencias relacionadas con el estrés. La aparición de tensiones, bloqueos, la disociación entre las sensaciones, sentimientos y actividades mentales o físicas y la pérdida de contacto con los ciclos naturales, entre otras cosas.

Es sabido que durante los momentos de mayor estrés es cuando más necesitamos el contacto físico y buscamos la relajación; el Shiatsu estimula el sistema nervioso parasimpático que contrarresta las tensiones producidas por el estrés, que, como se sabe, son la causa de muchas enfermedades y síntomas patológicos.

Es por ello que el Shiatsu es una de las terapias manuales más eficaces para una amplia gama de problemas de salud. Esta terapia manual desarrollada en Japón, tiene sus bases fuertemente enraizadas en la Medicina Tradicional China y los aplica a través del contacto.

Se basa en la idea de potenciar el movimiento fluído de la energía vital, llamada Ki (o QI), la cual fluye por los canales energéticos del cuerpo.

La palabra Shiatsu significa SHI- dedo, ATSU- presión, y significa literalmente presión con los dedos. Pero esta definición no basta para definir una terapia que utiliza múltiples técnicas tanto con las manos como con otras partes del cuerpo.

En el tratamiento de Shiatsu se aplican presiones en el cuerpo del receptor con el pulgar, manos, codos, rodillas, pies en distintas zonas del cuerpo a través de los canales energéticos. También se utilizan movilizaciones articulares, balanceos, estiramientos, etc., con el propósito de corregir los desequilibrios del organismo, mantener y promover la salud y el bienestar en el receptor.

El trabajo de Shiatsu despierta el poder auto-curativo que todos poseemos, es considerado preventivo y terapéutico, y tiene un gran número de beneficios.

Beneficios a nivel físico y energético:

  • Refuerza el sistema inmunológico
  • Aumenta la capacidad respiratoria revitalizando el organismo
  • Mejora el metabolismo y equilibra el sistema nervioso
  • Disminuye la rigidez, aumentando la agilidad y movilidad del cuerpo
  • Mejora la flexibilidad articular y muscular
  • Alivia contracturas y dolores musculares
  • Elimina toxinas y aumenta la capacidad de adaptación y recuperación del organismo
  • Disminuye el estrés
  • Libera bloqueos físicos, emocionales y energéticos etc.
  • Se muestra especialmente eficaz aliviando trastornos psico-emocionales tales como: insomnio, cefaleas, migrañas, debilidad general, fatiga, ataques de pánico, ansiedad y depresión.

Existen varios estilos de Shiatsu que difieren en cuanto al enfoque pero que en esencia se sustentan sobre lo mismo, todos están basados en la Medicina Tradicional China y la idea del movimiento de la energía vital que discurre a través de los canales energéticos en el cuerpo.

 

SHIATSUZEN

 

Aprender Shiatsu:

En el aprendizaje del Shiatsu es reseñable que el “dador/a” experimenta casi tanto beneficio como el “receptor/a”. Es una vía de autodescubrimiento para ambos, que nos permite ser más conscientes de nuestro propio cuerpo y sus necesidades, permitiéndonos conectar con nuestros aspectos físicos, mentales y emocionales a niveles muy profundos.

A pesar de que se necesitan muchos años de estudio y práctica para dominar esta técnica, cualquiera puede aprender sus principios básicos y practicarla para el bienestar de su familia y amigos.

Todo lo que se necesita es un nivel elemental de condición física y flexiblidad para aplicar las presiones en el cuerpo del receptor/a sin dañarse a sí mismo/a. La mayoría de las personas de cualquier edad puede beneficiarse de un tratamiento de Shiatsu si se aplica con cuidado y teniendo en cuenta ciertas medidas de seguridad.

El Shiatsu aplicado por un terapeuta profesional debidamente formado carece de contraindicaciones.

Curso de Shiatsu Zen Módulo Semilla:

Este módulo tiene como objetivos:

  • Sensibilizar la escucha a través del Tacto con uno mismo/a y con los demás.
  • Tomar conciencia del propio centro, desarrollo del Hara, y los principios biomecánicos de la postura de los/las practicantes.
  • Introducir nociones teóricas del Shiatsu y la Medicina China, su contexto histórico y principios filosóficos que lo sustentan.
  • Conocer y practicar una secuencia básica de Shiatsu en posición prono y sedente.

Tanto si eres estudiante de alguna formación acuática como si no, el aprendizaje a un nivel inicial es común a todos y de acuerdo a las características del grupo se hará más énfasis en determinados aspectos para ajustar los contenidos a las necesidades del propio grupo.

 

 

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